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Es necesario promover el país, nuevamente, como un destino ideal para que aquellas personas que se retiran de la vida laboral en economías desarrolladas como Estados Unidos, Canadá y Europa.

Como bien lo señala el presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac), Héctor Ortega, el desempeño de la industria de la construcción depende significativamente de cómo evoluciona el mercado inmobiliario. Ambas actividades son las dos caras de una misma moneda.

to en el país: No se puede entender a cabalidad la profunda crisis que atraviesa el sector construcción, que al cierre del primer trimestre registró una caída de 25.5% en el valor de las obras, adiciones y reparaciones registradas en los principales municipios del país y una reducción del 26.7% en el área de construcción, sin tomar conciencia de la evolución negativa que experimenta  el mercado inmobiliario que, medido a través del número total de propiedades inscritas, registró una caída de 8% al cierre de abril.

De acuerdo con un análisis publicado por la agencia noticiosa DPA, la alta demanda de bienes raíces ha resultado en un gran impulso a la facturación de las constructoras alemanas en el primer trimestre de este año, con un aumento del 11.9%, respecto al mismo período de 2018.

 

Ahora bien, los factores que explican la contracción del mercado inmobiliario son varios: El aumento del desempleo, la aplicación de normas más estrictas para el otorgamiento de préstamos hipotecarios por parte de la banca local, la sobreoferta de bienes raíces y el estancamiento o reducción del flujo de inversionistas extranjeros (la inversión extranjera en el país crece principalmente debido a la reinversión de capitales) y turistas que visitan el país.

 

Por ello, no es extraño que, para la Capac y la Asociación de Corredores de Bienes Raíces (Acobir), la reactivación del sector construcción dependa fundamentalmente de la adopción de medidas que permitan reducir el inventario disponible de inmuebles en todos sus nichos: Residencial, comercial y de oficinas.

 

Y la hoja de ruta para lograrlo ya está definida para ambos gremios empresariales, toda vez que, a su juicio, además de reactivar la economía y promover la generación de empleos, el país necesita incrementar la llegada de empresas extranjeras interesadas en establecerse en el país y el número de turistas que nos visitan anualmente, para lo cual no solo se requiere reactivar cuanto antes la promoción turística internacional, sino también establecer una estrategia que permita explotar el llamado turismo residencial.

 

Como ejemplo de otras medidas que se podrían adoptar, cabe mencionar la posibilidad de que Panamá realice una modernización de su normativa migratoria y del otorgamiento de los permisos de trabajo, a fin de otorgar permisos de residencia a inversionistas de alto poder adquisitivo, para que obtenga residencia permanente en forma inmediata, sin tener que esperar tres años como ocurre en la actualidad, y así competir con otras jurisdicciones, siempre que inviertan una suma considerablemente mayor a lo que se pide actualmente que ronda los $300,000.

 

También es necesario promover el país, nuevamente, como un destino ideal para que aquellas personas que se retiran de la vida laboral en economías desarrolladas como Estados Unidos, Canadá y Europa, aprovechen las ventajas que ofrece el país en materia de costo de vida, seguridad pública, calidad de los servicios de salud y opciones inmobiliarias. No debemos olvidar que Boquete es reconocido a nivel mundial como uno de los mejores lugares para la reubicación de personas retiradas.

Además, debemos aprovechar este momento, cuando los principales destinos de la inversión inmobiliaria a nivel mundial, como Toronto, Londres y Nueva York, presentan grandes dificultades para los inversores, lo que nos abre una gran oportunidad para atraer no sólo compradores, sino también a grandes inversionistas interesados en desarrollar proyectos inmobiliarios y de hospedaje turístico a nivel internacional.

Por ejemplo, en Toronto se han registrado una serie de cambios en las normas fiscales que hacen muy oneroso invertir en el negocio de bienes raíces, mientras el mercado inmobiliario de Londres se presenta muy inestable debido a la futura salida de Gran Bretaña de la Unión Europea (Brexit) y la posible migración de empresas al viejo continente.

Son realidades ante las cuales la inversión en Panamá se presenta como una excelente opción por ser el hub de negocios de Latinoamérica y el Caribe, contar con un Centro Bancario Internacional con altos niveles de liquidez, tener una economía que a pesar de todo sigue creciendo y diversificándose, a lo que hay que sumar que contamos con precios bastante accesibles en materia de bienes raíces, utilizamos el dólar estadounidense como moneda de curso legal y exhibimos una basa tasa de inflación.

En conclusión, el país necesita una estrategia para reactivar el mercado inmobiliario, porque de ello dependerá en gran medida que el sector construcción vuelva a crecer y genere los empleos que se necesitan para darle un nuevo impulso al consumo interno y superar la desaceleración económica que hemos experimentado en los últimos cinco años.

No obstante, no debemos olvidar que tras este primer paso el país necesita definir políticas públicas sostenibles y permanentes en cuanto a la atracción de inversión extranjera legítima, y turismo, en especial turismo residencial, lo  resultaría en una demanda estable de bienes raíces.

Fuente:

Capital Financiero

Editorial

Edición 940

Del 10 al 16 de junio